La semana pasada me invitaron a ver esta peli protagonizada por el nuevo actor favorito Justin Timberlake, llamada El Precio del Mañana (In Time).

Lo interesante de ver películas de ciencia ficción es que muchas veces esta ficción iguala a la realidad. Quizá no sea el caso puntual de esta película ya que trata un tema que podría llegar a ser imposible. Pero es el concepto que encierra el que se asemeja a nuestra realidad.

La trama se centra en una sociedad en donde el tiempo es literalmente la moneda de cambio. Además de esto, la gente deja de envejecer a la edad de 25 años. Llegada esa edad, un reloj ubicado en tu brazo comienza la cuenta regresiva dándole solo un año de vida. Un año en el que deberás tratar se mantener el tiempo constantemente arriba de cero para no morir.

El Precio del Mañana

Bajo esta premisa se nos presenta este film, plagado de acción y velocidad, que por momentos nos pone la piel de gallina ya que luego de esta introducción se nos hace inevitable ponernos en la piel de los personajes, quienes corren desesperadamente buscando un poco más de tiempo.
Lo que cabe destacar de esto, es que es una forma diferente de plasmar la realidad del mundo actual. Sólo que en vez de dinero, hay tiempo. Lo demás es igual: la clase baja tiene menos tiempo, la clase alta vive muy tranquilamente porque les sobra. El lujo y la miseria. Los ambientes están muy bien divididos, y todo esta guionado y controlado por la gente con mayor acceso al tiempo. Como la gente deja de envejecer a los 25, nos hace pensar que sirve para que las clases más bajas nunca dejen de trabajar, y las más altas vivan eternamente en juventud.

Amanda Seyfried en El Precio del MañanaEn este campo aparece Will Salas (Timberlake), quinen vive día a día en las zonas con menos tiempo del país y que recibe como «regalo» más de un siglo. Rápidamente eso lo convierte en un blanco y es perseguido por los Time Keepers, entre ellos Raymond Leon (Cillian Murphy). Al mejor estilo Robin Hood, Salas intentará destruir el sistema y llevarle más tiempo a las zonas más pobres. En su camino se cruzara con Sylvia (Amanda Seyfried), hija de un magnate, quién lo ayudará en su cruzada.

A ver. La peli en sí está buena, tiene mucha acción, momentos de mucha tensión, romanticismo y un mensaje que nos hace pensar. Además está condimentada por un actor como lo es Cillian Murphy, quien yo creo que es formidable, y quien le da un grado de tensión y seriedad que se agradece, y una belleza como lo es Amanda Seyfried, quien ha demostrado ir creciendo como actriz. De menor a mayor. Se nota que tanto ella como Justin tienen un largo camino al aprendizaje, pero son dos actores que prometen.

No deben ir a los cines a verla como la película revelación de este 2011, pero es un buen producto que entretiene. Como bien mencione al principio del review, es una variante a la diferenciación de clases que existe en el mundo actual. Y si quieren un buen mensaje, explosiones y algo de aventura, entonces la van a disfrutar.

Como siempre, les dejo el trailer. Hasta la próxima.