A esta altura de la vida, quien no conoce a Quentin Tarantino, no sabe absolutamente nada de cine. Y no lo digo porque sea el mejor cineasta de la historia, y que sus films sean los más ganadores en la historia de la cinematografía mundial, sino porque los films de Tarantino tienen un toque característico que no tiene nadie, sin contar que sus películas se convierten en films de culto, sumado al hecho que siempre actúan actores de primer nivel. Podemos agregar también, que sus films contienen drama, humor (muchas veces ácido) y sangre, mucha sangre.

Django Unchained (Django sin cadenas) es una peli que se centra en el año 1858 (al menos en la primer escena), y nos muestra a un esclavo -Django (Jamie Foxx)- encadenado a otro grupo. En eso llega un particular dentista, el Doctor Schultz (Christoph Waltz), quien está buscando a Django. Resulta pues que este doctor es en realidad un cazarecompensas, y que su unión con Django no sólo le traerá muchos beneficios económicos, sino que además le permitirá a Django poder cambiar el destino de su vida.

Esta es la premisa que nos presenta Tarantino y que le ha valido una nominación al Oscar como mejor guión original, además de que el film está nominado como mejor película. Y a partir de aquí, se nos abre una historia buenísima, un western característico pero con el sello inconfundible de Quentin. El drama y el humor abundan, quizá hasta en partes iguales, y la acción es algo casi permamente. La gente impresionable con la sangre no debería verla, ya que en la peli hay, y mucha.

Un punto a destacar del film son las actuaciones. Todos los actores principales están sensacionales. Todos ellos. De todas maneras, la mención especial se la llevan Christoph Waltz y Leo DiCaprio. Son dos excelentes actores, que dan una clase de actuación en el film. Waltz se mantiene firme y parece demostrar que los monólogos son lo suyo, mientras que DiCaprio sigue diciendo “aquí estoy, soy genial”. Jamie Foxx cumple correctamente su papel y Samuel L. Jackson nos hará delirar de risa con su interpretación. Mención aparte la aparición de Don Johnson y Jonah Hill, que le dan un toque genial al film. Y como no podía ser de otra manera, Tarantino hace su participación en una escena.

La banda sonora, la fotografía, el vestuario, todo está impecable. Cabe reconocer que el film está tan bien logrado que se nos pasan volando las casi 3 horas de duración. Sólamente puedo decir que hacia el final, se hace un poquitito tedioso, como si hubieran extendido la escena a propósito. De todas formas, en cada momento de la película quedamos maravillados por lo bien que está contada y actuada la historia.

Sólo nos queda por decir que si aún no la vieron, veanlá. No tiene desperdicio. Es para pasar un rato agradable, con excelente cine.