Denzel Washington vuelve al cine, y eso significa que tendremos un prodcuto de calidad. El ganador del Oscar como mejor actor vuelve en esta oportunidad interpretando a un piloto de aviones comerciales, que deberá mostrar toda su destreza para salir adelante de un vuelo que parece que no será para nada tranquilo.

Ese es el escenario planteado por el guión de John Gatins, nominado al Oscar, en un film bajo la dirección del gran Robert Zemeckis.

 

Whip Whitaker (Washington) es un hábil piloto comercial que tiene problemas con la bebida. Una mañana, luego de la habitual rutina, se dispone a realizar un viaje que al parecer es común y corriente. Desperfectos hacen que el avión caiga en picada y él deba realizar maniobras para evitar un trágico final. Sin embargo, las investigaciones posteriores revelan ciertas sustancias en el piloto que pueden condenarlo de por vida en la prisión.

El Vuelo es un muy buen film de Bob Zemeckis, cuya historia nos atrapa desde un primer momento. Quizá sea por la adrenalina de las primeras escenas donde el accidente del avión pasa a un plano absolutamente general, como si estuviéramos ahí. Sin duda, unas de las mejores escenas de accidente de avión que se han podido ver. Las emociones de esta escena son muy fuertes, superando a otras que yo haya visto anteriormente en el cine. Rápidamente recuerdo la escena del accidente en Náufrago (Cast Away, 2000), también muy bien realizada.

La película luego toma un giro importante. Deja de lado las emociones fuertes y la adrenalina de los aviones para pasar a ser un gran drama donde Denzel Washington vuelve a demostrar sus dotes como actor. Puede que este cambio no resulte del agrado de todos, ya que realmente luego de la primer escena queremos ver más de eso, pero el film va más allá y cae en las profundidades de los personajes protagonistas: el alcohol, las drogas, los problemas familiares. Veremos que el personaje de Washington es muy complejo, pero caeremos en cierto estereotipo de personaje problemático con el alcohol que no quiere reconocer sus problemas.

A sus problemas, enfrentará el dilema de creerse un héroe por salvar a más de 100 personas de una muerte segura, a la condena a prisión perpetua por pilotar el avión en estado de ebriedad.
En esta transicion, su personaje tendrá que encontrarse a sí mismo, reconocer sus problemas y transitar el camino a su propia salvación.

En el reparto lo encontramos a Don Cheadle como el abogado defensor que intentará evitar que el Capitán Whitaker vaya a la cárcel; también está el siempre genial John Goodman como el dealer de drogas del Capitán. Hay que reconocer que sus apariciones le dan un corte a todo el drama trayendo risas inevitables a los espectadores.

El reparto se completa con Bruce Greenwood y Kelly Reilly, que interpreta a otra persona con problemas de alcohol y drogas, que ayudará enormemente al protagonista a solucionar sus problemas.

 

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Nico Calvo
Fanático del cine. Amo la comedia ya que me encanta reír con una buena película, pero el mejor género sin duda es la acción. Soy amante del tenis e hincha de River Plate.