Una Aventura Extraordinaria (Life of Pi) es uno de esos films que sorprenden y atrapan de principio a fin. Ya mismo desde el primer trailer supimos que Ang Lee nos tenía preparada una gran sorpresa y una gran aventura.

Cuando se hace una reseña de un film que ha gustado tanto, es difícil mantener una objetividad. Pero en parte, me gustaría describir todo lo que me gusto del film para alentarlos a todos a verla. Les recuerdo que Una Aventura Extraordinaria está nominada a Mejor Película y Ang Lee a Mejor Director. ¿Por algo será, no?

La peli se sitúa en India y se centra en la vida de un joven llamado Piscine (por una piscina de Paris, literalmente) y luego de que por algunos años sus compañeros lo molestaran por su nombre, decide acortarlo a Pi. El film es un contínuo viaje al pasado y al presente en una suerte de viaje introspectivo, donde Pi le relata su historia a un reportero. Una historia fantástica y hasta difícil de creer, donde los personajes se entregan a la fe y al destino. Pi vivirá el naufragio del barco donde iba su familia y todos los animales del zoológico familiar, y quedará varado en un bote salvavidas, a la deriva y con un gran y poderoso tigre de bengala como único acompañante.

La puesta en escena de Una Aventura Extraordinaria, es simplemente así como su nombre lo indica. El film se presenta en 3D y créanme cuando les digo que vale la pena. Los efectos visuales, los colores tan vivos, las emociones se viven de una manera muy intensa. La escena del naufragio nos deja completamente sin palabras, además de que los cambios temporales están logrados de manera magnífica.

El fuerte de Una Aventura Extraordinaria podría resumirse en la gran forma en que está contada la historia, y en los excelentes efectos visuales. En este sentido, Irrfan Khan hace un gran labor interpretando a Pi adulto, cargando de emoción su relato, haciendo pausas geniales para mantenernos pegados a la butaca y con ganas de más. Pero las palmas se las lleva Suraj Sharma como Pi adolescente. Logra emoción y gracia en el mismo combo, mucha empatía y momentos cómicos cuando menos los esperas.
Con respecto al viaje visual que comprende este film, nos deleita continuamente con una fotografía hermosa, especialmente los atardeceres y cuando cae la noche. Utilizando un recurso que le vino fantástico al Avatar de James Cameron, las luces brillantes por la noche nos hacen sonreír de la gran calidad visual que poseen. ¿Les cuento del tigre? Es real! Así se los puedo contar. Es un gran logro de la tecnología CGI. Da la sensación contínua de que está presente en el bote con Pi. Nos pone la piel de gallina, y se podría decir que sufrimos a la par del protagonista. La banda sonora está bien compuesta y acompaña continuamente la historia.

El resto de los actores están interpretados correctamente. Me gustó mucho Adil Hussain, quien interpreta al padre de Pi. Esa mezcla de padre firme pero cariñoso y sabio, le da un toque especial a la relación que tiene con Pi y el resto de la familia. La perlita está en Gérard Depardieu haciendo de cocinero. Una breve aparición, pero que encanta.

Ang Lee nos trae un film exquisito, con todos los ingredientes para que nos quede en la memoria y querramos ver una y otra vez. Un trabajo que le ha valido una vez más a ser nominado a Mejor Director en los Oscar. Recordemos que Lee ha sido nominado por El Tigre y el Dragón (2000) a mejor película y director y ha ganado Mejor Director por Secreto en la Montaña (2005). Aunque haya hecho malos films como Hulk (2003), no puede condenársele. De hecho, ha mostrado una vez más lo que es capaz de hacer. Recomendada.

 

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Nico Calvo
Fanático del cine. Amo la comedia ya que me encanta reír con una buena película, pero el mejor género sin duda es la acción. Soy amante del tenis e hincha de River Plate.